
Un dia de mochilas es un dia pintado por Miró, te despertas al lado de la cascada, (salto le dicen aca pero yo no lo hago por respeto a Sotomayor) desarmas la carpa (la que te compró tu viejo) haces dedo a lo Miró (no el pintor, sino Chris, la vedette, como se ve en la foto) con Cesar y con tu aleman favorito (Jens, rescatista de los alpes y sudamericano en potencia) a las dos horas te levanta un jeep (atado con alambre en la parte del diome y en el parabrisas, no es broma) te lleva 15 minutos, haces dedo ("hacer cola" le dicen en venezuela, en argentina no) y te levanta un auto nuevito, luego de unos minutos te percatas que en el parabrisas dice "Taxi" (un malentendido nomas, viajamos 40 minutos sin pagar) y nos tuvimos que bajar. A hacer cola de nuevo (no es ninguna desgracia), nos subimos en la parte de atras de una camioneta gigante (como la de Gulliver en su mejor epoca) que iba a 120 (lo cual es poca cosa si es que no llueve, y las gotas no te pegan en el marote a esa velocidad) y nos dejó en un pueblo que tardamos en aprender el nombre (Guasipati, me silba ahora el encargado del cyber) y allí dormimos en la terminal, como hubiese hecho Miró ( la vedette, y no el pintor).