sábado, 12 de febrero de 2011

Me toca repetir, ya he hablado de este lugar, es sabida mi predilección por las tierras de Poder, el desierto de San Luis Potosí, pero esta vez es de noche, y el desierto se pone bien pituco, se prenden todas las lamparitas, y todos salen a pasear, los coyotes, las gobernadoras, los cactus rastafarais, y uno solamente haciendo como un animalico que sabe prender el fuego y esperar que no se acabe la leña, y cuando se termina se ven a luz blanca de luna los pensamientos. La Invitación del desierto es bien clara, y siempre bien opuesta a la playa, ella tan corporal. La aridez se nutre de las reflexiones en cascada, la gravitación nos lleva mas adentro, y la noche se encarga, bien astuta y mágica, de los azules de afuera.

martes, 16 de noviembre de 2010


Casi no he sacado fotos desde que llegué a Mexico, quizá porque llegar implicó ciertas cegueras que tenía reservadas para cuando se abren grietas. En el distrito federal sufrí y disfruté viajar dos horas de ida y dos de vuelta para laburar, reinventé algunas puteadas argentas con chilangas, y me enamoré de la calle como siempre, y como siempre huí, me vine al caribe, que se excede un poco de extranjeridad y le falta un poco de mexico, pero la playa es mas linda que comer señoritas sin cubiertos.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Bueno muchachos, calaveras y almas en pena, bajensé en la proxima que los deja bien para las cataratas, si quieren verse los ojos en el eje de las abscisas, miren a las criollas brotar en minifaldas, pero si se quieren dedicar al otro infinito, construyansé una garganta del diablo y decoren con arco iris, selva y agua para saciar a gusto, claro que el ejercicio de creación no tiene otro objetivo que el logro mismo de la belleza, asi que no me cobren la entrada por favor, igual entré por donde entraría cualquier artista, a campo traviesa como creandole venas a la selva, hijo de la natura, sangre de la estética.

jueves, 24 de junio de 2010


Asi se sienten las rutas catamarqueñas, te pican donde da el sol todo el día y a la noche te tenés que meter un dedo en el termometro, que ha sido inventado para que nos de frio a todos. Estuve en Shincal, un pueblito en el que hay unas ruinas incaicas, y debo decir que los poderes y veleidades de la Quebrada del Quimivil se hacen notar, ya sea acampando en el rio o llamando al San Pedro de los cuatro vientos. Una consideración: donde hay plantas de poder, siempre hay locos lindos, gracias amigos. Otra consideración: donde hay poder crece la magia, y a mi no me tocó la parte del conejo que sale de la galera, me tocó la otra, la de los colores conceptuales, allí donde desaparece la palabra.

miércoles, 2 de junio de 2010

El Cuyo me ha recibido con una dualidad histerica tipica argentina, sol frio frio sol, y como la histeria se define por el bondi que nunca te deja en la puerta, me agarro a la sensacion conceptual que genera ese dicho de barrio, para declararme fanatico de la ruta que me hace caminar y esforzarme para desandar los vacios entre los bondis y la puerta, las mujeres y sus padres parados en la puerta, las palabras y sus ascensores, y las ideas ad infinitum. Esto es el Talampaya que en varios sentidos me saca un par de cabezas.

jueves, 13 de mayo de 2010


En las ciudades pampeanas me cuesta menos sentir esa lejanía con la naturaleza, quizá sea que, debido a su fanática horizontalidad, puedo mirar hacia el final de una calle y ver el horizonte lo mismo que a campo abierto, y si tengo suerte agarro un atardecer con el sol clavadito al lado del último semaforo, y si tengo mala suerte, hay corte de luz a la noche debido a la fánatica argentinidad, entonces me miro alguna estrella que no me sé y le invento un nombre: esa que brilla allá arriba se llama Cocasarli y apunta a los hombres púbicos del noreste. Todo esto, junto al vientito otoñal que corre sin obstáculos acá en mi casa, por fortuna, me impide abandonarme a la urbanidad. Esta foto es en el cumple de mi hermano, había mas gente pero no entraban en el espejo. Espejos crueles, decia Maupassant, los espejos nos olvidan.

domingo, 14 de marzo de 2010

Por la cuarenta a cien quilometros del pueblo mas cercano, en medio del Todo patagonico, hay un lugar con unas variables bastante dificiles de reunir: En primer lugar, un observatorio astronomico austral muy austral, construido en los cincuenta muy cincuenta, abandonado por dios y por peron, nunca puesto en marcha. A unos metros nomas, un Bunker enterrado siete metros en la estepa, construido para las supuestas frambuesas belicas con el chile muy chile de los setenta, abandonado por las balas y los travas, nunca utilizado. Y sumado a estos colores verdes y azules, a unos metros tambien, hela alli la casa de Don Ramon, cacique tehuelche que ha ocupado estas tierras fiscales a puro pulmon y pueblo originario. Un poquito mas al costado, los locos, afilando cuchillos y damajuanas en los rincones, unas cabezas galopantes, que afeitan carteles de vialidad, con los guanacos detras del mostrador, hicieron, astronautearon, calabacearon, y otros verbos-sustantivos, una fiesta electronica en el Bunker y un jam de ideas y musica en el Observatorio, weney peny,...tanto color tanta inverosimilitud tanto loco suelto, al cosmos, le cuesta bastante reunir, sin embargo compadrea y los orbita, la verdad mis aplausos al carlitos Cosmos vean las fotos.