domingo, 24 de julio de 2011

No parezco europeo, no parezco? Niempedomiguel se escribe todo junto, y por lo tanto es una argumentación justa contra esa acusación. Uno de Facundo Cabral dice: Los mexicanos vienen de los Aztecas, los peruanos de los Incas y los argentinos en barco. Cierto, pero si me animo a escribir proezas semanticas tales como: No me bicicletees, La quetejedi, o Se te metieron (significando así que te desvalijaron el rancho) es porque se me evidencia el criollo inscripto, el deneí veintisiete millones y pico, que nunca le importa a los oficiales de migracion aca en belgica, quienes me hablaron en frances y les respondí en frances hasta que no entendi nada, y les dije "en anglais s'il vous plait" luego me sellaron el pasaporte y a otra cosa mariposa, que es otro agregado criollo en el exterior.
Siempre me gustó tirar cosas para arriba y para los costados tambien, recuerdesé aquel salvaje atentado contra los vidrios del garage de la calle San Nicolás que perpetramos mi hermano Ezequiel y yo...en realidad, creo que lo estoy confesando ahora, perdón Eze, esperemos que la justicia lo haya olvidado. Decía, que estoy tirando clavas para arriba, digo que estoy haciendo malabares en los semaforos y no me duelen ni los prejuicios ni los brazos, al contrario, se me aclaran el cuerpo y el espiritu, en una bipolaridad exitosa, es decir, una bipolaridad inexistente. Un beso.

jueves, 7 de abril de 2011


Y acá estoy nadando con unos tiburcios bastante inofensivos, y unas rayas como pequeños bombarderos, cuestion que estoy en Belize, que tiene la segunda barrera de coral mas grande del mundo, y parece Suiza pero al reves, el mar es una piscina sin trampolín, porque a este ultimo lo inventaron bastante despúes que al oceano. Al Quía no se le ocurrió. Se le ocurrió un tiburón.

P/d: Y una milanga.




sábado, 12 de febrero de 2011

Me toca repetir, ya he hablado de este lugar, es sabida mi predilección por las tierras de Poder, el desierto de San Luis Potosí, pero esta vez es de noche, y el desierto se pone bien pituco, se prenden todas las lamparitas, y todos salen a pasear, los coyotes, las gobernadoras, los cactus rastafarais, y uno solamente haciendo como un animalico que sabe prender el fuego y esperar que no se acabe la leña, y cuando se termina se ven a luz blanca de luna los pensamientos. La Invitación del desierto es bien clara, y siempre bien opuesta a la playa, ella tan corporal. La aridez se nutre de las reflexiones en cascada, la gravitación nos lleva mas adentro, y la noche se encarga, bien astuta y mágica, de los azules de afuera.

martes, 16 de noviembre de 2010


Casi no he sacado fotos desde que llegué a Mexico, quizá porque llegar implicó ciertas cegueras que tenía reservadas para cuando se abren grietas. En el distrito federal sufrí y disfruté viajar dos horas de ida y dos de vuelta para laburar, reinventé algunas puteadas argentas con chilangas, y me enamoré de la calle como siempre, y como siempre huí, me vine al caribe, que se excede un poco de extranjeridad y le falta un poco de mexico, pero la playa es mas linda que comer señoritas sin cubiertos.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Bueno muchachos, calaveras y almas en pena, bajensé en la proxima que los deja bien para las cataratas, si quieren verse los ojos en el eje de las abscisas, miren a las criollas brotar en minifaldas, pero si se quieren dedicar al otro infinito, construyansé una garganta del diablo y decoren con arco iris, selva y agua para saciar a gusto, claro que el ejercicio de creación no tiene otro objetivo que el logro mismo de la belleza, asi que no me cobren la entrada por favor, igual entré por donde entraría cualquier artista, a campo traviesa como creandole venas a la selva, hijo de la natura, sangre de la estética.

jueves, 24 de junio de 2010


Asi se sienten las rutas catamarqueñas, te pican donde da el sol todo el día y a la noche te tenés que meter un dedo en el termometro, que ha sido inventado para que nos de frio a todos. Estuve en Shincal, un pueblito en el que hay unas ruinas incaicas, y debo decir que los poderes y veleidades de la Quebrada del Quimivil se hacen notar, ya sea acampando en el rio o llamando al San Pedro de los cuatro vientos. Una consideración: donde hay plantas de poder, siempre hay locos lindos, gracias amigos. Otra consideración: donde hay poder crece la magia, y a mi no me tocó la parte del conejo que sale de la galera, me tocó la otra, la de los colores conceptuales, allí donde desaparece la palabra.

miércoles, 2 de junio de 2010

El Cuyo me ha recibido con una dualidad histerica tipica argentina, sol frio frio sol, y como la histeria se define por el bondi que nunca te deja en la puerta, me agarro a la sensacion conceptual que genera ese dicho de barrio, para declararme fanatico de la ruta que me hace caminar y esforzarme para desandar los vacios entre los bondis y la puerta, las mujeres y sus padres parados en la puerta, las palabras y sus ascensores, y las ideas ad infinitum. Esto es el Talampaya que en varios sentidos me saca un par de cabezas.